Definición: La ausencia de obligación para los ciudadanos extranjeros de obtener el correspondiente visado,(remítase a definición), una vez hayan procedido a solicitar una autorización de residencia y siempre y cuando concurran circunstancias excepcionales, tales como situaciones de arraigo, razones humanitarias, necesidad de colaboración con la Justicia y cualquier otra prevista en la normativa de extranjería.